Gracias por hacer realidad la boda que habíamos imaginado. Por acompañarnos durante todos estos meses, tranquilizarnos, impulsarnos en todos los preparativos y vivir nuestro gran día como si fuera el tuyo. Hemos aprendido muchísimo contigo. Gracias a vosotras pudimos respirar, mirarnos, vivir cada momento y disfrutar de nuestro día sin preocuparnos por nada. Vuestra presencia fue imprescindible y una gran parte de la magia de ese día fue posible gracias a vosotras.



