Desde el primer día supimos que estábamos en muy buenas manos. Enseguida captó la idea que teníamos para nuestra boda e hizo posible que se convirtiera en el mejor día de nuestras vidas. Durante la preparación se encargó de planificar todos los pasos que debíamos seguir, también de organizar a todos los proveedores y de controlarlo todo. Anna es eficiente, detallista, tiene muchas ideas y logró que cada momento fuese único.