la historia de...

Laura & Albert

Triple al “sí quiero”

desliza para leer su historia

Esta es
su historia

Laura y Albert comparten una gran pasión: el básquet. Durante años ha sido el hilo conductor de su historia: entrenar, jugar, competir… y crecer juntos.

Laura soñaba con una boda elegante y temía que el básquet rompiera esa estética. Pero encontramos la manera de unirlo todo con sutileza: pelotas de básquet blancas con ribetes dorados, detalles deportivos integrados con elegancia y un baile final que terminó… encestando una canasta.

El concepto giró alrededor de “nuestro equipo/el nostre equip”. El sitting plan presentaba a los invitados como parte del equipo que ha acompañado a la pareja durante su vida.

"Todo lo que la falta a esta boda está aquí"

La invitación ya lo adelantaba: un precioso espejo que decía “todo lo que le falta a esta boda está aquí”. Al abrirlo, el reflejo recordaba a cada invitado lo importante que era. La invitación nos inspiró de una historia que nos contó la novia un día informalmente, ella tenía un partido importante como entrenadora y las niñas estaban nerviosas antes del partido, y les regaló unas cajitas que fuera ponían: todo lo que necesitas hoy para jugar bien, está aquí dentro, y al abrir, estaba el espejo.

Hubo también momentos muy emotivos: unas velas acompañaron a los novios durante la ceremonia, el sitting plan y el banquete para recordar a los padres del novio.

Y como broche final, una tarta trampa en forma de balón de básquet y una espectacular pieza de chocolate que recreaba una cancha.

Una boda donde elegancia y pasión se unieron para demostrar que, cuando juegas en el mismo equipo, el amor siempre acaba entrando por la canasta.