Elisabet y Guillem celebraron una preciosa boda civil en el bosque de Can Riera de la Pineda, en Arbúcies, rodeados de naturaleza, emoción y detalles que hablaban de su historia.
Aroha y Marc llevaban toda una vida compartiendo camino. Se conocían desde pequeños, del pueblo, y después de muchos años de historia juntos decidieron que había llegado el momento de celebrarlo con una boda que hablara de ellos.
Clara escribe y canta como los ángeles. Alberto dibuja como pocos. Aunque él siempre estudió números y ella ciencias sociales, los dos llevaban dentro un alma profundamente creativa.
Laura y Albert comparten una gran pasión: el básquet. Durante años ha sido el hilo conductor de su historia: entrenar, jugar, competir… y crecer juntos.
Ariadna y Roger siempre han vivido el amor en movimiento. Él fue futbolista profesional y ella lo acompañó en cada etapa, mudándose cuando hacía falta para seguir construyendo su historia juntos.
Dos mentes brillantes. Dos amantes de los números. Alba y Pau se conocieron trabajando en una empresa de auditoría, donde ambos demostraban ser auténticos cracks con las cifras.
Anna y Marc tenían un valle entero como testigo de su historia: el valle de Camprodón. Querían casarse en un lugar único, especial, donde nadie se hubiera casado antes.
Anna y Xevi eran pura alegría. Ellos decían que no tenían nada en común, pero lo que realmente compartían era el amor por la fiesta, la música y celebrarlo con su gente.